Aceite esencial de jengibre – zingiber officinale

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JENGIBRE

aceite esencial de jengibre    -zingiber officinale-

Maravilloso antioxidante y de picante sabor, el jengibre es una de las hierbas más importantes de la medicina china y la medicina ayurvédica, así como en medicinas tradicionales árabes y africanas.

En la medicina ayurvédica su uso es milenario.  Se emplea, por ejemplo, para:

  • favorecer las digestiones, eliminar los gases y las fermentaciones
  • aumentar el apetito
  • desintoxicar
  • dolores abdominales
  • cólicos
  • bronquitis, tos, resfríados
  • limpiar el sistema circulatorio y disminuir la viscosidad de la sangre
  • estimular el sistema inmunológico
  • jaquecas de origen digestivo
  • mareos, naúseas
  • antiinflamatorio en artritis
  • bajar la tensión y el colesterol

Es una especie caliente y seca que le da calor al cuerpo y al alma

Se emplea el rizoma desecado. Contiene un 4 – 7,5% de oleorresina, en la que destacan el aceite esencial y las sustancias picantes, que representan cada uno de ellos alrededor de un 25 % de la oleorresina. El aceite esencial está constituido principalmente por hidrocarburos sesquiterpénicos. Contiene también hidrocarburos, alcoholes y aldehídos monoterpénicos, tales como: canfeno, linalol, neral y geranial.

Las sustancias responsables del sabor picante son fenilalcanonas o fenilal-canonoles no volátiles denominadas gingeroles y sogaoles. Los más importantes son el 6-gingerol y el 6-sogaol. Otros constituyentes de estructura relacionada son diarilheptanoides, como: difenilheptenonas, difenilheptanonoles, difenilheptanodioles y sus correspondientes acetatos.

El rizoma de jengibre es muy rico el almidón (aprox. 60%). Contiene también lípidos, como triglicéridos, lecitinas y ácidos grasos libres, y vitaminas, especialmente vitamina C. Tradicionalmente utilizada como estimulante de la digestión y carminativo que en los últimos años ha visto incrementado su interés en terapeútica debido, principalmente, a su actividad antiemética y antiinflamatoria. El rizoma de jengibre estimula la secreción de saliva y el jugo gástrico, así como la actividad lipasa y las disacaridasas sucrasa y maltasa. Posee acción colagoga, es decir, incrementa la secreción de bilis. Aumenta también, el tono de la musculatura intestinal y activa el peristaltismo.

Actividad antiemética: se ha demostrado que los extractos de rizoma de jengibre por vía oral aceleran el vaciado gástrico y el tránsito gastrointestinal.  Para explicar su actividad antiemética, se han propuesto diferentes mecanismos de acción que afectan a distintos tipos de receptores periféricos implicados en la contracción de la musculatura lisa del tracto gastrointestinal. Por una parte, los gingeroles, en particular  [6]-, [8]- y [10]- gingeroles, actúan como antagonistas de los receptores 5-HT3 uniéndose a ellos por un punto distinto al de la serotonina. Además, también bloquean de forma no competitiva los receptores colinérgicos muscarínicos M3. No se descarta que pueda haber otros tipos de receptores involucrados como, por ejemplo, receptores de neurokininas.

Actividad antiinflamatoria: los gingeroles son potentes inhibidores del metabolismo del ácido araquidónico tanto por la vía de la cicloxigenasa (COX-2) como de la lipoxigenasa, reduciendo la biosíntesis de prostaglandinas y leucotrienos. El extracto de jengibre es capaz de inhibir la inducción de citokinas pro-inflamatorias en distintos tipos de células: sinoviocitos y condrocitos humanos, lo cual lo hace interesante en el tratamiento de la artritis reumatoide. Otros estudios muestran que el extracto de jengibre inhibe de forma significativa el factor de transcripción NF-kB, el principal regulador de la expesión de genes pro-inflamatorios que codifican citokinas o el enzima COX-2, entre otros. Este factor se encuentra anormalmente activado en tejidos inflamados, en particular en tejidos sinoviales de osteoartritis y artritis reumatoide. Por otra parte, los gingeroles han sido descritos recientemente como agonistas del receptor vanilloide, y como tales constituyen agentes analgésicos, lo cual sustenta la utilización del jengibre en el tratamiento de dolor en afecciones reumáticas e inflamatorias. Por lo tanto, a raíz de las investigaciones realizadas en los últimos años en torno a su actividad antiinflamatoria y su eficacia en el tratamiento de procesos inflamatorios crónicos como la osteoartritis,  puede constituir también un buen adyuvante en el tratamiento de este tipo de afecciones.

Se usa para disminuir las náuseas y vómitos de la cinetosis, provocados por el embarazo o post-quirúrgico. Según ESCOP (European Scientific Cooperative On Phytotherapy), el rizoma de jengibre está indicado en la profilaxis de las náuseas y vómitos de la cinetosis (mareo del viajero) y del embarazo, en este último caso bajo supervisión médica. También como antiemético post-operatorio en intervenciones quirúrgicas menores.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) acepta el uso bien establecido y tradicional del jengibre en la prevención de náuseas y vómitos de la cinetosis, así como el uso tradicional en el tratamiento sintomático de trastornos espasmódicos leves del tracto gastrointestinal incluyendo distensión abdominal y flatulencia.

En general, se emplea también como digestivo en caso de dispepsia.

Propiedades: Una de las propiedades más características del jengibre es su poder de calentamiento, como por ejemplo, para los trastornos relacionados con el frío:

  • gripe y resfríado
  • fiebre 
  • tos y dolor de garganta.

En estos casos podemos echar una cucharadita de jengibre en polvo a nuestra infusión. También podemos utilizar té de jengibre.

También podemos masajear los pies con unas gotas de aceite esencial de jengibre para reducir la fiebre o cuando la persona siente frío.

Es útil para trastornos de las articulaciones en general, para el reumatismo y la artritis, especialmente en las rodillas 10% de aceite esencial de jengibre + aceite de oliva.

Dolores de cuello: los dolores de cuello posteriormente suelen causar dolores de cabeza. En estos casos podemos utilizar el aceite esencial de jengibre (diluido en un aceite portador) en la parte afectada por el dolor o donde la piel esté fría al tacto.

Bajar la fiebre: cuando la fiebre da sensación de frío.

Tratamiento: masajeamos los pies con 2-5 gotas de aceite esencial de jengibre y en 10-15 minutos podemos comprobar si la fiebre disminuye.

Cuando la persona se siente más caliente,  a continuación usaremos el aceite esencial de menta.

El aceite esencial de jengibre complementa el efecto del incienso. Por lo tanto, podemos utilizar el aceite esencial de jengibre junto al aceite esencial de incienso por su acción sinérgica para los trastornos osteoarticulares relacionados con la exposición al frío.

Tratamiento: 2 gotas aceite esencial de incienso + 2 gotas aceite esencial jengibre + aceite portador.

Acidez estomacal: la raíz de jengibre fresco es el remedio más eficaz que se conoce para la acidez estomacal, por lo que es un gran apoyo para el sistema digestivo. Es un equilibrante.

Lo podemos masticar lentamente en la boca. La acidez desaperecerá en unos minutos.

Cuando llevamos horas conduciendo: como el aroma del jengibre es energetizante, podemos hacer una mezcla de aceite esencial de jengibre + aceite esencial de limón si llevamos horas conduciendo, por ejemplo.

Sinergias: El aceite esencial de jengibre combina bien con los aceites de madera de sándalo, vetiver, pachulí, incienso, madera de cedro, cilantro, rosa, lima, neroli, naranja y otros aceites cítricos.

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