Sanación a través del canto

musica

Ayer escuché tu voz

un sonido ligero

un sonido ancestral

un sonido familiar

era como escuchar mi corazón

latiendo, latiendo, latiendo

tic-tac, tic-tac,

y surgió un sonido de mi garganta …

y de mi corazón

Belén Nevado

Cantar a nuestras células como herramienta sanadora

¿Nos hemos preguntado alguna vez la cantidad de sonidos que podemos llegar a percibir?. ¿Y qué nos evocan esos sonidos?. ¿Llevamos grabados en nuestras células algunos sonidos en concreto?. ¿Y nuestra memoria ancestral, puede recordar sonidos?.

Podríamos hacer una larga lista de sonidos que nos hacen vibrar de satisfacción, alegría o simplemente  estamos a gusto con lo que escuchamos. Otros nos provocan rechazo, alerta, miedo, precaución. De cualquier manera, provocan un efecto en nosotros.

Os propongo hacer un ejercicio que consiste en investigar qué sonidos nos gustan y qué sensaciones nos producen:

El mar, la tormenta, la lluvia, un niño en todas sus variantes (riendo, llorando, comiendo, aprendiendo a hablar, hablando …), las olas, el chasquido de las cáscaras de pipas en la boca, el despertador en todas sus variantes (cuando nos levantamos por la mañana, cuando nos avisa en la siesta, cuando lo programamos para algún evento especial …), los pájaros, el bullicio de un bar, el fuido de fondo de una plaza de mercado, el tañir de una campana, etecé, etecé, esto no tiene fin.

Por lo tanto podemos identificar sonidos tanto dentro de un paisaje personal, urbano, o en la naturaleza, por ejemplo.

En función del sonido que escuchemos, éste tendrá u impacto en nuestro campo energético. Muchos de estos sonidos evocarán una imagen, un color y hasta un olor. Nuestro cerebro puede poner en contacto redes neuronales que activan recuerdos, memorias. Y tendremos la oportunidad de volver a traer a la memoria y sanar la situación si fuera necesario, ya que a través del sonido podemos crear una base sólida a nivel terapeútico.

El sonido es creatividad. La creatividad es abundancia a todos los niveles. Cantando se expanden nuestros centros energéticos. Si esto ocurre, poco a poco, se van expandiendo nuestro campo energético, se oxigenan nuestras células a la vez que nuestro cuerpo físico va adquiriendo un comportamiento y movimiento más sutil ya que el canto conlleva otras formas de creación. Además el canto es liberador. Cantamos porque nos gusta, porque nos divierte y entre muchos efectos produce una liberación de endorfinas que van a hacer que disminuya nuestro estrés y ansiedad, aumente nuestra autoestima y esto llevará a que ciertos estados de depresión se vayan suavizando.

El canto y el sonido está relacionado con el quinto centro energético o chakra, que es el centro del sonido, la vibración y la autoexpresión. Es el dominio de la consciencia que controla, crea, transmitte y recibe las comunicaciones, tanto con nuestra sabiduría interna como con los demás. Entre sus atributos figuran el escuchar, el hablar, el canto, la escritura, y todas las artes que tienen que ver con el sonido y la palabra. Es también el centro de la creatividad dinámica, la clariaudiencia y la telepatía, pues la comunicación es una clave esencial para acceder a los planos internos  y poder utilizar nuestros niveles mentales multidimensionales.

Angeles Arrien en “Las cuatro sendas del Chamán” nos habla de cantar, de las canciones como una herramienta de poder.

No canto porque me siento feliz,

me siento feliz porque canto.

William James

Todas las culturas traen su voz al mundo a través del bálsamo curativo del canto. A través de canciones, cánticos y relatos, las sociedades aborígenes tratan de permanecer dentro de su Círculo Sagrado. Para algunas de estas tradiciones, una forma de estar conectado con el Gran Espíritu es “cantar por tu vida”. En África se dice: “Si puedes hablar, puedes cantar; si puedes andar, puedes bailar”. Las sociedades de Oceanía creen que si quieres aprender a decir la verdad, debes comenzar a cantar. Estas antiguas sociedades se dieron cuenta hace mucho tiempo de que cantar es una fuente de sanación.

Entre las culturas indígenas existe la creencia de que nuestras canciones favoritas son nuestras canciones de poder.  Examina tus canciones favoritas. Están conectadas con los aspectos creativos de tu personalidad y revelan importantes facetas de tu auténtico ser. Otra de sus creencias es que la canción más poderosa es la que creas con tus palabras y con tu propia melodía. Comienza a crear tu propio repertorio de canciones de poder originales. Observa como los temas de tus canciones liberan más creatividad y revelan lo que tiene sentido para ti.

El trabajo con la voz, sea de la forma que sea: cantar, recitar, emitir sonidos inarticulados o hacer prácticas de inducción vocal, alimenta la esencia de nuestro ser. Peggy Beck y Anna Walters, en su libro The Sacred, ponen de relieve la relación existente entre las canciones y el espíritu, recordándonos cómo ven esta relación los pueblos aborígenes: “Los pueblos (indígenas) equiparan y asocian la canción, el lenguaje y la respiración; dicen que la vida humana está muy conectada con la respiración, la respiración con la canción, la canción con la plegaria y la plegaria con la larga vida; éste es uno de los grandes círculos de la creación”.

 

 

 

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