Energía femenina … ¿hablamos de nuestra esencia?

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¿Hablamos de nuestra esencia … te resuenan estas palabras?

Nuestra energía femenina ha estado por muchos años doblegada y no ha podido salir a la luz e irradiar todo su esplendor. Esta Esencia Divina ha permanecido a la sombra de fuerzas que la han ido castrando poco a poco. Por ello, las mujeres hemos codificado miedo y esclavitud en nuestras memorias. Sólo hace falta echar un vistazo a nuestro alrededor y ver en el estado en el que se encuentra nuestro querido planeta, fundamentalmente en algunas zonas de éste.

Todavía hoy se sigue brutalmente agrediendo la fuente sagrada de vida. Hasta nuestra menstruación se ha visto como un trastorno o una molestia y no como un momento sagrado. La mujer es un canal femenino en la Tierra y si nuestro vientre está sanado, lo estará nuestro corazón y nuestra conexión con la Madre y Padre divinos. Hablamos de una sanación a nivel holístico, es decir, reequilibrando todos los aspectos de nuestro ser.

La mujer no solamente es la niña que pasará más tarde a dar a luz a sus vástagos. La mujer es una parte de la Esencia Divina que desde su infancia va a ir sembrando en su interior su semilla sagrada que más tarde la convertirá en la sabia de la Madre Tierra, ya que en su útero guarda no solamente procreación, llevamos abundancia en nuestro segundo ckakra o centro energético,  también creacción de proyectos de toda índole y  mucha intuición. Pero la mujer, así como el hombre, tienen una parte femenina y otra masculina. La energía de la mujer y la del hombre son complementarias, por lo tanto, si no hay entendimiento no habrá una sanación completa. Tanto hombres como mujeres poseemos las dos energías en mayor o menor medida.

Ahora ha llegado el momento de equilibar nuestra energía femenina y masculina seamos hombres o mujeres. ¿Cómo lo haremos?: armonizando nuestro interior. Desde la sanación de todos nuestros cuerpos energéticos, siendo ésta una forma de que nuestra energía vuelva de nuevo a vibrar y brillar con luz propia.

Al equilibrar las energías femenina y masculina accedemos a una sintonización espiritual mediante la liberación de emociones que nos impiden recibir abundancia, aceptación de nuestra situación y arraigo para tener un anclaje y saber como sanar nuestras emociones.

Sanaremos a la niña o el niño interior: muchas personas guardan en su memoria recuerdos de malos tratos tanto físicos como psicológicos. Con esta sanación conectaremos con esa parte de la memoria que guarda las cosas vividas por nuestra/o niña/o interior, volverás a recuperar y equilibrar tu energía.

Nuestra historia es una historia colectiva, de todas las mujeres y hombres, es la historia de una nueva conciencia

Es la manifestación del cielo en la tierra. La manifestación de una humanidad grande y libre

RECUPERANDO EL PRINCIPIO FEMENINO CREADOR

Desde el inicio de los tiempos el principio femenino creador siempre se ha representado ó simbolizado a través del arquetipo de la Diosa Madre. Este arquetipo (modelo primordial a través del cual la psique representa simbólicamente una idea o concepto) era la columna vertebral ó sustendo del desarrollo de muchas religiones de la Tierra.

Si nos remontamos 40.000 años atrás, en el Paleolítico, los humanos ya empezaron a plasmar su arte en formas de Venus, las cuales representaban la fertilidad, se utilizaban como amuletos personales y plasmaban el carácter matriarcal de la sociedad paleolítica.

El clan matrifocal es la primera forma de organización humana; en la cual el bienestar y nutrición de los más pequeños era su eje principal. Por lo tanto, el arquetipo de la madre se vé íntimamente ligado, al mismo tiempo, al arquetipo de la Madre Naturaleza.

Pero, ¿qué ha sido de esta estructura arquetípica?. Este principio femenino creador se perdió hace unos 4.000 años. ¿Qué es lo que ocurrió?.

El siguiente texto es de Casilda Rodrigañez extraído de la web http://www.europaindigena.com:

LA MUERTE DEL VIEJO MUNDO

La irrupción de la guerra y el patriarcado

           ” El tipo de sociedad esclavista que consiguieron imponer las oleadas de pastores seminómadas indoeuropeos que empezaron a asolar las antiguas aldeas y ciudades matrifocales, a partir del 4.000 a. C., al principio esporádicamente, no buscaron el bienestar y la armonía sino la dominación para extraer, acaparar y acumular las producciones de la vida; es decir, crear Poder, a cualquier precio, con toda la violencia necesaria y con los quebrantamientos de la autorregulación de la vida que sus objetivos requisieron, con tal de sedimentar su Poder contra esta vida humana autorregulada. Para esto, para devastar, luchar, conquistar, expoliar y acaparar se requiere un tejido social distinto del que se crea para el bienestar y conservación de la vida, partiendo de lo material. Un tejido de guerreros, de jefes de guerreros, de líneas de mandos, de mujeres disciplinadas y dispuestas a acorazar y adiestrar criaturas, es decir, de cambiar la maternidad por la construcción de linajes verticales y organizar la crianza de esos futuros guerreros dispuestos a matar y esclavos dispuestos a dedicar sus vidas a trabajar para los amos”

A partir de entonces hubo una desconexión del principio femenino creador y el principio masculino, una complementariedad que todavía hoy está sin sanar. No está sanado en el inconsciente colectivo del planeta la unión de lo sagrado femenino y masculino.

VÍDEO: “El rescate del Sagrado Femenino”

El rescate del Sagrado Femenino como camino y así poder adquirir otra energía, otra visión, otro comportamiento.

Interesante vídeo que habla del Sagrado Femenino como un símbolo que se está rescatando actualmente debido a la búsqueda de la mujer de algo que es específicamente femenino.

Durante 24 minutos se nos habla de la Diosa, la reverencia a la Naturaleza, la Gran Madre y un denominador común en todas las culturas como es el ciclo menstrual.

Reconquistar la polaridad divina y humana, ya que hoy en día, la mujer está intentando rescatar su papel dentro de la estructura contempóranea. La repetición de el modelo masculino como forma de pensamiento que nos lleva a preguntarnos … ¿qué es lo que me diferencia del hombre?. De aquí pasamos a la búsqueda en las culturas antiguas: Sociedad Matrifocal en la que lo femenino era el centro de la vida y la energía Matríztica como potencia y no como poder ó dominación, sino como equilibrio.

Podéis clickar en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=axduXXPEh0w&list=UUTlB7sET2FAmyhoXfe9YOuw

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