Aceite de oliva

 

0003_Benicarló_SM1079-251111-5DMkII

Caton, Varron, Columela y Paladio lo llamaban el primero de todos los árboles. Las diferentes especies conocidas bajo el nombre genérico de Olea-europea se distinguían por los árabes bajo la denominación de Zaiton ó Saiton, por los franceses con el de Olivier, por los alemanes de Aelbaum, por los italianos de Olivo doméstico y por los españoles de Olivo ó aceituno.

En la Antigua Grecia estaban tan convencidos de la utilidad del olivo, que el Areópago (alto tribunal, cuyos magistrados resolvían en derecho, los conflictos suscitados entre los ciudadanos o entre éstos y el Estado, cuando la Democracia estaba en gestación) nombró inspectores para cuidar de su conservación, y prohibió por una ley el arrancar más de dos olivos al año, aún en terreno propio, condenando a los contraventores a pagar por cada pie cien dracmas al denunciador y otros cien dracmas al fisco.

Según Eusebio y Diodoro de Sicilia, el olivo es originario de Sais (Egipto), de donde fué llevado a la Ática por Cecrops: la Historia cuenta que Cecrops fué el primero que llevó a Atenas el olivo que se cultivaba en el Bajo Egipto y que enseñó a los atenienses el arte de extraer aceite, por este medio, dice Plerodoto que se conoció y extendió su uso en Europa.

El olivo es uno de los árboles más sensibles a los fríos rigurosos. El terreno que le es más propicio es el formado por tierras calizas, silíceas y arcillosas.

La dieta mediterránea es el estilo de vida y conjunto de hábitos alimentarios propios de los pueblos de la cuenca del Mediterráneo.
Este tipo de dieta se considera un ejemplo de alimentación equilibrada y saludable a la que se atribuyen ciertas propiedades beneficiosas para la salud y un papel destacado en la prevención de distintas enfermedades. En los países mediterráneos donde la fuente principal de grasa de su alimentación es el aceite de oliva, la incidencia de enfermedades crónicas es una de las más bajas del mundo, mientras que la esperanza de vida es una de las más elevadas.

ENTRE SUS MUCHAS PROPIEDADES PODEMOS DESTACAR:

– El aceite de oliva tiene un perfil lipídico muy similar al de la piel del ser humano. Su proporción de vitamina E es una fuente de protección frente a los radicales libres que provocan la oxidación celular. Por ello es un buen apoyo para la terapia específica en procesos dermatológicos como el ACNÉ, la PSORIASIS y los ECZEMA  SEBORREICOS.

– CERA DEL OÍDO: podemos utilizar el aceite de oliva extravirgen para suavizar y eliminar el exceso de cera en los oídos.  El University of Nottingham Health Service recomienda el uso de aceite de oliva como un tratamiento alternativo si tienes los oídos tapados. Pon unas gotas de aceite de oliva extravirgen en el oído bloqueado dos a cuatro veces al día durante dos semanas. Esto debería ablandar y eliminar la cera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s