ESTRÉS. QUÉ ES Y RECOMENDACIONES CON ACEITES ESENCIALES

Stress free zone road sign
 

AROMATERAPIA PARA EL ESTRÉS

 

Tenemos aceites esenciales que funcionan muy bién a nivel anti-estrés:

 

ACEITE ESENCIAL DE ROSA

ACEITE ESENCIAL DE JAZMÍN

ACEITE ESENCIAL DE NARANJA

ACEITE ESENCIAL DE MANDARINA

ACEITE ESENCIAL DEL MEJORANA

ACEITE ESENCIAL DE SALVIA

ACEITE ESENCIAL DE LAUREL

ACEITE ESENCIAL DE BERGAMOTA

ACEITE ESENCIAL DE GERANIO

¿Qué es el estrés?

En principio, el estrés fue un mecanismo de defensa del individuo; han sido la cultura y la vida moderna las que lo han transformado en algo peligroso. Ciertamente hubiera sido deseable encontrar una palabra en nuestro idioma que reflejara todo lo que el término “stress” lleva consigo, pero no la hay. La palabra tiene un origen muy curioso y es muy moderna pese a lo difundida que está. Se empleó por primera vez en medicina en el año 1950 y se debe a Hans Selye, un médico húngaro-canadiense. Significa exactamente “la tensión, la deformación, el torcimiento a que se somete a los metales para comprobar su resistencia” y se utilizaba en el campo de pruebas de materiales, hasta que este médico identificó ese proceso a que se sometía a los metales con lo que la sociedad moderna hace con nosotros.

Así, hoy conocemos como estrés -ya castellanizado el término- al conjunto de molestias, esfuerzos, irritación … tensión, en una palabra, a la que un ser vivo está sometido por el entorno. Y ese entorno puede ser el ruido,  el ajetreo, las frustraciones, el miedo, el trabajo, la ansiedad …

En definitiva, es la prueba de resistencia a la que la sociedad nos somete. De ahí la identificación de términos. Sin embargo -y es un concepto importante-, el estrés es tan antiguo como el hombre, aunque hoy la gente pueda enfermar de estrés, hace miles de años el estrés era su salvación.

Y es que el hombre, en su origen, no era el animal mejor dotado. A la carrera, los había más veloces; en fuerza, los había más robustos y corpulentos; en el uso de los sentidos, siempre se encontraba con algún animal con más cualidades … Lo que hizo al hombre progresar es que disponía de notables facultades en todos los campos, pero para lograr la supervivencia en un mundo hostil no le bastaron sus facultades: tuvo que transformarlas en habilidades. Así el hombre logró cazar y pescar y huir de sus enemigos. Y todo ello gracias a lo que hoy llamamos estrés. Por eso, debemos considerar el estrés como algo natural: desde hace millones de años es un mecanismo de defensa inherente a los animales superiores y al hombre.

En momentos de peligro, de forma inconsciente, el organismo entero se prepara para el esfuerzo. En unas décimas de segundo, el cuerpo se transforma, y toda la energía disponible se acumula en la tensión para la batalla. El músculo se tensa, el pensamiento se inhibe: el cuerpo, en definitiva, está dispuesto para el ataque …

El proceso se desarrolla como sigue:

  •  El estímulo llega al cerebro y pasa al diencéfalo (una parte del encéfalo, el conjunto de órganos que forman parte del sistema nervioso de los vertebrados y que están contenidos en la cavidad interna del cráneo), donde se recibe la señal de alarma, de miedo.
  • La excitación, a través del nervio simpático, avisa a las glándulas suprarrenales.
  • De forma instantánea, esas glándulas ponen en la sangre las hormonas llamadas adrenalina y noradrenalina.
  • A partir de ese momento, todo el organismo se modifica.
  • El corazón late más deprisa para que haya mayor riego, ya que va a hacer falta más oxígeno.
  • Como es necesaria mayor percepción, se dilatan las pupilas.
  • La adrenalina tensa la piel y da orden al hígado para que se movilicen las reservas de glucosa que este órgano tiene en su despensa en forma de glucógeno.
  • La tensión se eleva.
  • Las reservas de azúcar y de grasa pasan a los músculos. Es como si éstos recibieran una inyección tonificante.
  • Mientras tanto, aparece otra hormona: la hidrocortisona. Todo el cuerpo está concentrado en el esfuerzo que debe realizar, y esta hormona va a bloquear todos los mecanismos que reclaman energía, excepto el muscular.
  • Se bloquea el pensamiento.
  • Se desconectan los procesos de la digestión.
  • Se inhiben las funciones sexuales.
  • Toda la energía disponible se concentra frente al peligro.
  • Es más, aumenta la capacidad de coagulación de la sangre por si se produce alguna herida.

En definitiva, que el cuepo está íntegramente preparado para el esfuerzo. El cazador puede lanzar el dardo contra la pieza o emprender la huida o pelear cuerpo a cuerpo … Pero, claro, el problema ha sido la evolución. Porque nosotros ya no tenemos los estímulos de antaño. No es una fiera lo que va a ponernos en guardia, lo que va a hacernos saltar. No es un rugido el que va a hacer que segreguemos determinadas hormonas. Van a ser los teléfonos, una llamada, un timbre, la declaración de la renta … Los estímulos han cambiado, pero el organismo, no. Cuando suena el teléfono y estamos agitados, el proceso que nuestro cuerpo va a experimentar es el mismo que experimentaron los cuerpos de nuestros antepasados prehistóricos. Ante un temor, igual que si estuviéramos ante una fiera, van a actuar las hormonas, se va a acelerar el pulso, va a subir la tensión y vamos a concentrarnos para un gran esfuerzo. Sin embargo, ese esfuerzo no llega a realizarse.

Nos ponemos en tensión para afrontar físicamente un peligro, pero no hay final, no hay descarga de energía. En consecuencia, el estrés se acumula. Reflexione sober ello: el corazón acelerado, la grasa movilizada, la glucosa fuera de la despensa … En balde.

Si el hecho se produce una vez, no tiene ninguna importancia, porque al poco tiempo, el organismo vuelbe a la normalidad y todo queda en una anécdota. El problema serio comienza cuando esta situación se produce frecuentemente porque toda esa revolución interna se vuelve contra nosotros. Si el hecho se produce a menudo, nos encontramos con que los lípidos van a la sangre y se van acumulando, con lo que aumenta el riesgo coronario. Asimismo, disminuye nuestro sistema inmunitario y, por consiguiente, estamos más expuestos a contraer enfermedades. Si esta excitación que pone en marcha la secreción hormonal se hace crónica, acaba confundiendo el sistema regulador de las glándulas, que quedará permanentemente alterado. Los riñones, también excitados, acabarán sufriendo ese vaivén de la tensión.

El estrés se convierte en algo perjudicial para la salud cuando estimulamos, preparados físicamente para una acción intensa, ésta no llega a producirse, por lo que no podemos descargar todo lo que se ha ido acumulando en el proceso.

 

ASOCIACIÓN ELEMENTAL: los cuatro grandes elementos de la naturaleza y la aromaterapia

ASOCIACIÓN ELEMENTAL

Para los astrólogos, los signos son agrupados por la asociación elemental. El gobierno específico de los signos ofrece algún discernimiento sobre las asociaciones de las influencias elementales.

Generalmente, los cuatro elementos cardinales pueden dividirse en sus propias áreas de control. Se puede ver fácilmente cómo encajan los planetas y signos dentro de estas categorías de influencia.

Los cuatro elementos son tierra, aire, fuego y agua.

La tierra influye los signos de Tauro, Virgo y Capricornio. Ejerce influencia sobre las posesiones materiales, el dinero, los negocios, la razón, la justicia, el entendimiento y la estabilidad.

El elemento aire es el hogar de Géminis, Libra y Acuario. Esta es la esfera del viaje, la comunicación, el movimiento, el aprendizaje, la escritura, la fe, la intuición y el conocimiento.

El fuego es el anfitrión de Aries, Leo y Sagitario. El fuego habla de pasión, determinación, guerra, agresión, conflicto, esperanza y coraje.

El agua es la morada de Cáncer, Escorpión y Piscis. Es el reino del amor, la emoción, la caridad, la belleza, la espiritualidad, el desarrollo psíquico, la intuición y la compasión.

Cada fragancia puede ubicarse en asociaciones generales con los elementos de tierra, aire, fuego o agua. En muchos casos, un aroma puede tener rastros ocultos de una asociación secundaria de otro de los elementos.

De acuerdo con esto, para calmar el comportamiento irracional, el principal componente de una mezcla puede ser un aceite del elemento tierra. Mágicamente, estos aceites pueden emplearse para dirigir la estabilidad física y el bienestar -por ejemplo, ganancia materiaal, asegurar un trabajo, o promover la justicia en la corte-.

Los aceites de aire pueden emplearse en la producción de una mezcla esencial dirigida a ocasionar la fácil respiración, ayudar a aclarar una confusión, o a mejorar las actividades de aprendizaje de un estudiante activo.

En el tratamiento de fobias, aumento de la pasión, o incremento del nivel de energía, puden ser aplicables los aceites de fuego. Este caso también trae a la luz una situación en la cual son esenciales las virtudes de más de un elemento. En el alivio de temores irracionales, por ejemplo, se puede querer emplear la virtud del valor que un aceite de fuego puede suministrarnos. Sin embargo, debido a la virtud de la creciente energía, un aceite de fuego puede relmente tener el efecto de alimentar el temor y empeorar la condición. Por lo tanto, es sabio moderar el fuego con la tierra. El resultado total es que se puede ganar valor a partir del elemento fuego mientras se mantiene la estabilidad y el control con el elemento tierra.

Las virtudes del elemento agua en los aceites de esta clase, pueden utilizarse para incrementar la fluidez, como en el caso de la baja circulación, o puede emplearse para mejorar el amor romántico e incrementar el desarrollo psíquico.

FUENTE: «LA MAGIA DE LA AROMATERAPIA». El uso de las esencias para la mente, el cuerpo y el espíritu. GWYDION O´HARA

¿Quieres saber como trabajar con los aceites esenciales y sus correspondencias a nivel de los elementos de la naturaleza?

¿Quieres saber cómo podemos crear un perfume en base a la teoría de los elementos?

MÓDULO 6: PSICOAROMATERAPIA

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Concepto de quimiotipo de algunos aceites esenciales

A.E.B.B.D. (ACEITES ESENCIALES BOTÁNICA Y BIOQUÍMICAMENTE DEFINIDOS) En algunas especies vegetales como en el caso del romero, el tomillo o el eucalipto tenemos el concepto de QUIMIOTIPO, el cual es una clasificación de dichos aceites esenciales. Cada uno de estos aceites tiene propiedades distintas, por lo que a nivel terapeútico también posee diferentes propiedades y … Leer másConcepto de quimiotipo de algunos aceites esenciales

Aceite esencial de pachulí – pogostemon cablin

aceite esencial de pachulí  -pogostemon cablin- Familia: LAMIACEAE (LABIATAE). Origen: planta originaria de Indonesia y de Malasia. Se destila la esencia en Indonesia, en China y en India. Historia: el aceite de pachulí se emplea en Oriente generalmente para perfumar la ropa de casa, y se cree que evita que se extiendan las enfermedades. En … Leer másAceite esencial de pachulí – pogostemon cablin

Aceite esencial de limón – citrus limon

aceite esencial de limón   -citrus limon- Familia: RUTACEAE Sinónimos: C. LIMONUM, LIMONERO Origen: el limonero es originario de la inmensa zona esteparia del Asia Central, al norte del Himalaya. En esta región seca y soleada, los oasis habitados por tribus nómadas semi-sedentarias ofrecían en la antigüedad las mejores condiciones de cultivo de plantas útiles como el … Leer másAceite esencial de limón – citrus limon

Identificando olores … ¿disfrutamos de la naturaleza?


 

“Así aprendió a hablar. Las palabras que no designaban un objeto oloroso, o sea, los conceptos abstractos, ante todo de índole ética y moral, le presentaban serias dificultades. No podía retenerlas, las confundía entre sí, las usaba, incluso de adulto, a la fuerza y muchas veces impropiamente: justicia, conciencia, Dios, alegría, responsabilidad; humildad, gratitud, etcétera, expresaban ideas enigmáticaspara él.

Por el contrario, el lenguaje corriente habría resultado pronto escaso para designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos olfativos. Pronto, no olió solamente a madera, sino a clases de madera, arce, roble, pino, olmo, peral, a madera vieja, joven, podrida, mohosa, musgosa e incluso a troncos y astillas individuales y a distintas clases de serrín y los distinguía entre sí como objetos claramente diferenciados, como ninguna otra persona habría podido distinguirlos con los ojos. Y lo mismo le ocurría con otras cosas.

Sabía que aquella bebida blanca que madame Gaillard daba todas las mañanas a sus pupilos se llamaba sólo leche, aunque para Grenouille cada mañana olía y sabía de manera distinta, según lo caliente que estaba la vaca de que procedía, el alimento de esta vaca, la cantidad de nata que contenía, etcétera…, que el humo, aquella mezcla de efluvios que constaba de cien aromas diferentes y cuyo tornasol se transformaba no ya cada minuto, sino cada segundo, formando una nueva unidad, como el humo del fuego, sólo tenía un nombre, “humo”…que la tierra, el paisaje, el aire, que a cada paso y a cada aliento eran invadidos por un olor distinto y animados, en consecuencia, por otra identidad, sólo se designaban con aquellastres simples palabras… Todas estas grotescas desproporciones entre la riqueza del mundo percibido por el olfato y la pobreza del lenguaje hacían dudar al joven Grenouille del sentido de la lengua y sólo se adaptaba a su uso cuando el contacto con otras personas lo hacía imprescindible”

“EL PERFUME” de Patrick Suskind

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