El Shinrin-yoku, que podría traducirse como “baño de bosque”, trata de integrarnos en la naturaleza y nos anima a caminar por los bosques, a ser posible entre viejos árboles, olvidando las preocupaciones, los móviles y las cámaras de fotos. Entrando con actitud calmada y meditativa en la atmósfera límpida de las arboledas, dejándose guiar por los sentidos. Escuchando, oliendo y degustando, tocando y abrazando, mirando y observando.

El poder sanador de los árboles

El Shinrin-yoku es una ancestral terapia que bebe de la religión budista, sintoísta y afrocubana, y nos enseña a beneficiarnos del poder curativo de los árboles.

cuerpomente.com

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