INCIENSO

aceite esencial de incienso -boswellia carteri-

Familia: BURSERACEA. Sinónimo: OLÍBANO

Origen: Es nativo de Somalia, este de África, sur de Arabia y de la India

Propiedades: antiinflamatorio, antiséptico, astringente, carminativo, cicatrizante, citofiláctico, digestivo, diurético, emenagogo, expectorante, sedante, tónico, uterino.

Sinergias: El aceite esencial de incienso combina bien con los aceites de madera de sándalo, pino, vetiver, geranio, lavanda, mimosa, neroli, naranja, bergamota, albahaca, pimienta, canela. Modifica el aroma dulce de las mezclas cítricas de una forma muy especial.

Efecto terapeútico: Lo podemos utilizar para manchas en la piel, pieles secas o envejecidas, cicatrices, heridas y arrugas. Al ser un aceite relajante es muy utilizado para la meditación. La goma y el aceite se emplean como fijadores y componentes fragantes de jabones, cosméticos y perfumes. Elimina el exceso de mucosidad. Estimulante del sistema inmune. Tonificante del útero.

En la “Ruta de la seda”, llamada “Ruta del incienso”, éste (el incienso) era uno de los elementos más negociados entre las personas que pasaban por la ruta.

La raíz de incienso procede del latín incendere, quemar, y está asociada al fuego. Si se somete al calor la resina gomosa extraída del tronco del árbol, desprende unas perfumadas emanaciones que desde siempre han sido ofrecidas para honrar a las divinidades, tanto en los cultos religiosos de los pueblos occidentales como orientales. En la Antigüedad esta sustancia se tenía en tan  alta consideración que los propietarios de los árboles de los que se extraía la resina se consideraban sagrados. 

El aroma del incienso, tanto en el ámbito religioso como en el mágico-esotérico, contribuye a crear un puente entre lo humano y lo divino, purifica el ambiente de influencias  negativas y estimula las facultades psíquicas superiores. Además de su utilización en las ceremonias sagradas, el incienso era muy apreciado en cosmética y medicina. Por ejemplo, era uno de los componentes principales del kohl -la sustancia negra con la que los egipcios se pintaban los ojos-, que tiene, además de fines estéticos, propiedades antisépticas, por lo que previene la aparición de enfermedades oculares. Esta costumbre fue adoptada más tarde por otros paises orientales e islámicos.

La esencia es cálida, seca, astringente, dulce y ligera. Tiene potentes propiedades microbicidas y anticatarrales si se aplica con fricciones en el pecho. En forma de inhalaciones actúa contra las infecciones de las vías respiratorias, la bronquitis y el asma, donde calma el jadeo y hace que la respiración sea más lenta y profunda. Probablemente esta capacidad para hacer que la respiración sea más profunda, es la que hace del incienso una esencia que predispone a la calma y la meditación. Actúa en la psique en caso de ansiedad, estrés y temores. Se usa para las afecciones genitourinarias, cistitis, leucorrea, dismenorrea, menstruación demasiado abundante, ayuda a la digestión y desempeña una maravillosa acción en la piel para prevenir las arrugas y tratar manchas y cicatrices (los egipcios lo utilizaban como mascarilla de belleza).

 

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