BRANDY: hay experiencias que nunca se olvidan

BRANDY

 

La primera vez que hize un tratamiento de sanación energética a un ser vivo fué a Brandy, la perra de unos amigos.

Acababa de ser intervenida de varios tumores y estaba en casa con el post-operatorio. Yo empezaba a formarme en el campo de las técnicas energéticas y el reiki fué lo primero que hize para sanarme. Pedí permiso a mis amigos y les pareció buena idea tratar a Brandy.

Cuando llegué a casa salió Brandy a recibirnos y se me “pegó” literalmente a la pierna. A mí me sorprendió sobre todo porque Brandy y yo nos habíamos visto sólamente unas cuantas veces.

Hasta ese día yo sólo había practicado la imposición de manos o transferencia de energia conmigo misma. Por lo tanto, Brandy fué el primer ser vivo al que impuse las manos. Fué precioso y me emocioné.

Tumbada Brandy en el suelo y yo al lado de rodillas ella levantó una de sus patas enseñándome las cicatrices de la operación. Esa fue su petición y yo, encantada, le impuse las manos… Después nos quedamos tumbadas las dos, mirándonos de frente.

Y así estuvimos un buen rato. Nunca olvidaré ese momento, en el que un ser vivo el cual su lenguaje es totalmente diferente al nuestro, me dijera tanto con sus ojos y su cuerpo en completo silencio e intimidad.

Ahora Brandy no se encuentra entre nosotros, está muy bién acompañada por otros amigos que también nos han dejado.

La canalización de energía  en animales moribundos proporciona confort, alivio del dolor, del miedo, ansiedad y facilita la transición a la muerte.

Los animales son muy perceptivos,  agradecen y son totalmente conscientes del acompañamiento que les hacemos en este momento. Este gesto de cercanía aumenta cualquier terapia que les podamos estar brindando.

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