EJERCICIO PRÁCTICO Nº 2 DE PERFUMERÍA

  Cuando inhalamos el fresco aroma del pan recién horneado, fluye naturalmente hacia nuestras mentes el pensamiento de degustar un gran pan caliente. No necesitamos tener hambre para que ese aroma produzca dicha sensación. La dulce fragancia de un campo de flores puede llenarnos con sentimientos pacíficos y soñadores -así como evocar recuerdos o fantasía pasadas-. … Leer más EJERCICIO PRÁCTICO Nº 2 DE PERFUMERÍA

EJERCICIO PRÁCTICO Nº 1 DE PERFUMERÍA

Las aplicaciones mágicas de la aromaterapia, existente desde antes de la historia registrada, en los ritos sagrados de nuestros ancestros, quienes quemaban hierbas y esencias para sus deidades, en muchas maneras pueden haber sido la base de las ricas prácticas de curación de los aroma-terapeutas modernos. Nosotros sólo podemos expandir nuestro entendimiento del arte si … Leer más EJERCICIO PRÁCTICO Nº 1 DE PERFUMERÍA

A tener en cuenta …

Un aceite esencial es un líquido muy aromático y extremadamente concentrado que se evapora rápidamente con el calor. Hacen falta aproximadamente 760 kg de plantas de lavanda para producir cerca de 2 litros de aceite de lavanda. Un aceite portador es un aceite vegetal que se utiliza para diluir aceites esenciales y sirve para facilitar … Leer más A tener en cuenta …

Educación Olfativa

“Repentinamente el recuerdo se reveló a sí mismo. El sabor era el de un pequeño pedazo de magdalena, que en las mañanas de domingo (…) solía darme mi tía Leona, sumergiéndolo primero en su propia taza de té….Inmediatamente la antigua casa gris sobre la calle, donde estaba su habitación, se elevó como un decorado (…) … Leer más Educación Olfativa

Fragancias Sintéticas

«Cada vez hay más perfumes sintéticos en el medio ambiente». Lo acaba de decir un grupo de investigadores de la Universidad de Iowa (EE.UU.) en la revista Environmental Science and Technology. Esto no tendría importancia si no fuera porque los almizcles sintéticos, responsables del perfume de numerosos productos de limpieza y aseo, preocupan de forma creciente a los expertos por sus posibles efectos sobre el ecosistema y la salud. Algunos trabajos han revelado diferentes concentraciones de estos perfumes sintéticos en peces, delfines, pájaros acuáticos y moluscos. También se han hallado en el tejido graso humano e, incluso, en la leche materna. ¿Sus efectos? Aunque no se conocen bien, algunos estudios en animales muestran que pueden alteran el sistema endocrino. También se cree que pueden tener relación con el desarrollo del cáncer. Así lo sugerían en 2002 investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Frankfurt, que en un trabajo de laboratorio mostraron y publicaron en la revista Anticancer Research el potencial cancerígeno de algunos almizcles sintéticos derivados de nitratos, como el xileno y el tibeteno.

Los ingredientes de geles y champús preocupan a los científicos por su impacto en el medio ambiente y la salud
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FAMILIAS OLFATIVAS: la rueda de las fragancias de MICHAEL EDWARDS

A la hora de perfumarnos buscamos un aroma acorde con nuestra personalidad. Nuestro carácter es uno de los rasgos distintivos que influye en gran medida en el abanico amplio de todas las facetas de nuestro día a día. En la elección de nuestro aroma tendremos en cuenta varios factores, como la frescura, los elementos que … Leer más FAMILIAS OLFATIVAS: la rueda de las fragancias de MICHAEL EDWARDS

El arte de perfumarse

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” El perfume debía olerse en estado distendido y aireado, nunca concentrado. Salpicó el pañuelo con algunas gotas, lo agitó en el aire, a fin de evaporar el alcohol, y se lo puso bajo la nariz. Con tres inspiraciones cortas y bruscas, inhaló la fragancia como un polvo, expiró el aire enseguidda, se abanicó, volvió a inspirar tres veces, y, tras una profunda aspiración, exhaló por último el aire con lentitud y deteniéndose varias veces, como dejándolo resbalar por una escalera larga y lisa. “

«EL PERFUME» de Patrick Süskind

LA ELECCIÓN DE UN PERFUME

A pesar del esfuerzo, la creatividad y el rigor empleados en la confección de una fragancia, quien tiene la última palabra sobre su calidad es siempre el consumidor final.

Dentro de los mecanismos olfativos entran en juego factores de tipo fisiológico, sicológico, cultural y social, entre otros, que también influyen en el comportamiento de las personas.

El primero de los olores de carácter erógeno que debe considerarse es el producido por el propio cuerpo humano. Los olores del hombre y el de la mujer son distintos, ya que se basan en químicas particulares propias de cada sexo y, en parte, su misión es despertar el impulso sexual.

Así, algunos olores, generados por la actividad hormonal de las glándulas apocrinas en combinación con ciertas bacterias específicas, no desencadenan una reacción biológica irresistible, sino que excitan los mecanismos sexuales, preparándolos para una actuación que se realizará o no en función del estado fisiológico y las condiciones y circunstancias en que se encuentran los individuos.

En otras palabras, mientras que en las especies animales el olor en la época de celo, desencadena una actividad sexual con finalidad reproductora, en el hombre provoca un impulso de atracción atenuado por condiciones físicas, culturales, sociales, morales y religiosas.

El olor corporal se desarrolla a partir de la pubertad coincidiendo con la madurez sexual. La función erógena de este olor no sólo se verifica a raíz de su localización en las zonas pilíferas que rodean los aparatos urogenitales o las axilas, sino también en las variaciones de sus emanaciones, determinadas por la temperatura del cuerpo, la edad y en el caso de la mujer, los ciclos menstruales.

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Fisiología Olfativa: el Perfumista

PERFUMISTA ARTESANO. GRASSE (FRANCIA)

“La larga historia del perfume y el desarrollo experimentado por los métodos de extracción y elaboración de las esencias aromáticas son indicativos del grado de refinamiento alcanzado por las diferentes civilizaciones y de la importancia de los olores en la percepción que el ser humano tiene de la realidad inmediata.
Sin embargo, los investigadores no se han prodigado lo suficiente en desentrañar el funcionamiento del complejo sistema fisiológico que hace posible la sensación olfativa y sus efectos físicos y psíquicos, racionales y emotivos, en el hombre. El olor y su percepción constituyen un medio de comunicación esencial en el reino animal, una forma de “lenguaje” del cual depende la supervivencia de muchas especies, pero que en el ser humano ha quedado relegado a un segundo plano en la medida en que desarrolló los sentidos de la vista y el oído, principalmente, y el lenguaje hablado para la comunicación.
Los perfumistas trabajan sobre las materias que entran en la composición de los perfumes y los métodos y la disciplina fisiológicos necesarios para percibirlos en su plenitud.
De aquí que estos profesionales deban cumplir una serie de requisitos que comportan una especial sensibilidad de las glándulas y la memoria olfativas, la adquisición del conocimiento de los elementos químicos necesarios para producir olores, y los métodos y las técnicas de percibirlos y elaborar con ellos los perfumes”

EL PERFUMISTA

La creación de un nuevo perfume requiere de una verdadera actividad artística. El encargado de esta delicada misión es el especialista conocido como perfumista, creador-perfumista o, en términos más familiares, el “nariz”. De sus conocimientos e intuición dependerá el éxito de la nueva fragancia.

Requisitos para ser perfumista

A lo largo de la historia, el oficio la perfumista ha estado imbuido del hálito del artista. Eugéne Rimmel, conocido perfumista francés del siglo XIX, exigía para este especialista la consideración de artista, ya que, como el pintor o el músico que buscan en los colores o en los acordes el modo de imitar a la naturaleza, el perfumista trata de imitar “el perfume de todas las flores que se rebelan contra su destreza”. En esta destreza, precisamente, se asientan el oficio y el prestigio del perfumista, los cuales, asu vez, se desarrollan mediante la experiencia y el estudio de las propiedades de las materias que intervienen en la elaboración de los perfumes. El “arte del perfumista” consiste, por tanto, en la conjunción de los conocimientos científicos, la experiencia personal y el talento para el trato y la combinación de los elementos aromáticos.

Como ocurre con todas las artes antiguas, el origen de la perfumería es oscuro y, por ende, también el de los perfumistas. Probablemente estuvieron ligados a los ritos religiosos, pero también a los usos domésticos, como es el caso de los egipcios. Se sabe así mismo que, dada la escasez de perfumistas, en la Antigüedad hubo mujeres refinadas que se encargaron de su tocador y de la elaboración de los cosméticos para su acicalamiento personal. Sin embargo, las dificultades para conseguir determinados productos exóticos y la complejidad de las fórmulas para obtener una fragancia armónica, acabó por dejar en manos de especialistas la producción de los perfumes. Estos especialistas, en general, conocían las propiedades y los efectos de las plantas, y era frecuente que fuesen boticarios. En la Biblia se utilizan indistintamente los términos “boticario” y “perfumista”, porque, según Rimmel, “ambos oficios eran uno solo”.

* una de las labores de un perfumista es la de comprobar que las materias primas conservan intactas sus cualidades odoríferas; sólo entonces dará el visto buewno a su posterior destilación

* se denomina órgano de perfumista al conjunto de aceites esenciales, dispuestos de forma ordenada por familias, de los que se vale el “nariz” para elaborar los perfumes

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* la debida clasificación, etiquetación y conservación de las esencias es uno de los pilares en los cuales se sustenta el complejo entramado que conlleva la elaboración de un perfume

* la tarea de un perfumista no es únicamente la de elaborar eau de parfums; también debe idear fragancias sencillas con las que perfumar toda clase de productos higiénicos y cosméticos como jabones, detergentes, aromatizadores …

EL “NARIZ” ES LA DENOMINACIÓN FAMILIAR QUE RECIBEN LOS ESPECIALISTAS EN LA CREACIÓN DE PERFUMES, PROFESIONALES CAPACES DE DISTINGUIR Y RECONOCER MÁS DE UN MILLAR DE OLORES DISTINTOS

LA PROFESIÓN DEL NARIZ ES SUMAMENTE DIFÍCIL, Y REQUIERE NO MENOS DE DIEZ AÑOS DE APRENDIZAJE, ADEMÁS DE UN TALENTO INNATO, UNA EXCELENTE MEMORIA OLFATIVA, BUEN GUSTO Y UNA GRAN DOSIS DE CREATIVIDAD

EL NARIZ ES, EN SUMA, UN VERDADERO ARTISTA

El perfumista ha desarrollado su oficio rodeado de un aura de secretismo y, en cierto modo, al margen de los estudios académicos. El peso de la experiencia práctica para el dominio de una materia tan versátil, evanescente y “voluble” como el olor ha establecido históricamente la preponderancia de la figura del maestro perfumista, dueño y señor de los secretos de su arte, como única fuente de conocimientos a la que podían recurrir los aspirantes. Estos viejos maestros, celosos guardianes de su saber, apenas se mostraban dispuestos a transmitir a sus discípulos los secretos de su arte; antes bien veían en ellos extensiones menores de sí mismos, sumicos ejecutores de sus intocables fórmulas.

LA FORMACIÓN DEL PERFUMISTA

La entrada en escena de las materias odoríferas artificiales no desplazó la figura del maestro perfumista, pero contribuyó a modificar la tradición. El perfumista moderno debe poseer unas aptitudes naturales para el olfato y, además, experiencia de laboratorio, pero también conocimientos químicos y farmacológicos adquiridos en una escuela superior. En consecuencia, su formación en el “arte del perfume” ya no se limita al territorio de un determinado maestro y a los conocimientos que éste quiera transmitirle.

Las pruebas del aprendiz de perfumista

Para ser un perfumista se han de poseer cualidades olfativas innatas y, como se ha dicho, adquirir unos conocimientos técnicos específicos, lo cual exige voluntad y esfuerzo por parte del aspirante a ser un “nariz”.

En primer lugar, el aspirante a perfumista debe tener en cuenta que el aprendizaje se sustenta en un sistema general, pero que el método personal de trabajo y la propia experiencia son primordiales para dar forma a un perfume, ya que el acierto en la combinación de las materias odoríferas está estrechamente relacionado con la percepción que tenga de ellas y las asociaciones que le sugieran. Esto significa que, sobre la base de una sólida formación académica, un buen perfumista es aquel que acaba haciéndose a sí mismo; aquel que es capaz de armonizar el talento artístico y los conocimientos científicos y prácticos para producir un perfume original.

En general, el proceso de aprendizaje de un perfumista se inicia con la constatación de las aptitudes olfativas naturales, y se desarrolla luego con la adquisición alternada de conocimientos teóricos y empíricos acerca de las materias odoríferas.

El examen que determina la capacidad perceptiva de los olores y la memoria olfativa del perfumista consta de una serie de pruebas orientadas al reconocimiento de ciertas fragancias y a su asociación con un experiencia, así como a calibrar su imaginación y sus preferencias. Para este examen se emplean tiras olfativas, también llamadas mouillette o touche, que se identifican con números o letras y se impregnan con diferentes sustancias odoríferas características, habitualmente diluidas en soluciones alcohólicas al 1% más o menos. Estas tiras se dan a oler una a una al aspirante para que identifique las fragancias y anote sus impresiones olfativas y asociaciones. La operación se repite con otras materias odoríferas que el aspirante debe reconocer seleccionando series de fragancias y asociándolas por pares, y comparar las sustancias de las distintas series estableciendo semejanzas, asociando las afines, etc.

En este primer paso, el futuro perfumista toma conciencia de que sus cualidades se potenciarán en la medida que aprenda a oler de modo consciente y crítico, y que ello se alcanza mediante una técnica y un aprendizaje.

Una vez superado el examen de aptitud, el aspirante a “nariz” aprende la técnica de la olfacción, que representa un largo y arduo proceso orientado a dominar los recursos técnicos para reconocer, memorizar, asignar y combinar las materias odoríferas que pueden dar forma a un perfume original.

La educación del olfato

La técnica de la olfacción exige al perfumista concentración para abstraerse de cualquier otra impresión sensorial, relajación física y una postura cómoda en un ambiente sereno, aséptico y preferentemente cálido y algo húmedo, ya que el frío no es bueno para el olfato. En este estado debe realizar ejercicios similares a los de las pruebas de aptitud, aunque cada vez más complejos, para ampliar su campo de reconocimiento, memorización y asociación de las materias olfativas por grupos y familias. Todas estas pruebas deben realizarse con adecuadas pausas de descanso, pues el olfato es el sentido que, con el del gusto, se fatiga con mayor rapidez por saturación.

El aprendizaje consiste en la alternancia de los ejercicios olfativos con las prácticas combinatorias que conducen progresivamente al conocimiento de las materias odoríferas naturales y sintéticas, su composición, intensidad, solubilidad, volatilidad, persistencia y comportamiento, y a la realización de los primeros acordes aromáticos, composiciones de base y copias de perfumes y eau de toilette. Durante este proceso, el futuro perfumista aprende también que anotar en fichas apropiadas sus impresiones y experiencias no sólo le ayuda a conseguir una mayor concentración, sino también a precisar percepciones personales que pueden ser determinantes para la creación de un perfume y conferirle ese toque original que todos buscan.

FISIOLOGÍA OLFATIVA. EL PERFUMISTA
Extraído de LAROUSSE DEL PERFUME Y LAS ESENCIAS

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